miércoles, 31 de marzo de 2010

Maldito Maciel. Maldita Legión.

Supe de los abusos sexuales de los Legionarios de Cristo, varios años antes de enterarme de que existía una orden religiosa llamada Legionarios de Cristo.

Y es que, aunque extrañamente ahora nadie ha recordado el hecho, allá por los años 80 hubo un breve escándalo porque se supo que uno de los curas del Instituto Cumbres había violado a algunos de los chicos de dicha escuela. En su momento se vio como un caso aislado, y pronto se perdió el interés en el asunto.

Pasaron los años; el caso quedó en el olvido, y con el tiempo empezó a hacerse cada vez más evidente el poder que los Legionarios estaban tomando. ¿La ruta elegida? La compra de escuelas de niños ricos en la Ciudad de México. Muchos colegios que en su momento habían sido escuelas independientes y más o menos decentes, fueron adquiridos para formar parte de un estilo educativo caracterizado por las prácticas más patéticas de la clase media mexicana. A saber:

* Racismo. En los colegios de los Legionarios, ser guapo y ‘güerito’ es una virtud indispensable para ser consentido de la dirección –y, en el caso de los varones, para que te pongan la mira en la labor de reclutar nuevos miembros para la orden.
* Clasismo. Ser de ‘buena familia’ es aún mejor que ser bonito. Las familias ‘bien’ son, por mucho, el objetivo predilecto de la orden.
* Prejuicios hipócritas. Me consta de primera mano: cuando los Legionarios se apoderan de una escuela, una de sus primeras misiones es llevar a cabo una limpia de maestras y empleados divorciados.
* Mediocridad. Para no darle tantas vueltas, me limitaré a decir que en las escuelas de los Legionarios el nivel educativo es un tema de poca importancia.

Los Legionarios de Cristo son una institución que se encuentra podrida desde los cimientos y a lo largo de toda su estructura, y los detalles mencionados no son sino una manifestación de dicha putrefacción.

Pero la peor parte está, ya lo sabemos, en la negra y tenebrosa historia de corrupción relacionada con los abusos sexuales ejercidos por el fundador y alma de la orden, Marcial Maciel. El maldito padre Maciel.

No soy un experto en el tema, y abundan las fuentes sobre el asunto, pero aun así haré un recuento de cómo es que todo esto salió a la luz (lo hago de memoria, así que habrá algunas inexactitudes; pero el relato es en esencia cierto):

Hace unos 13 años, un legionario destacado, ex rector de la Universidad Anáhuac –que junto con el Instituto Cumbres ha sido la institución educativa ‘histórica’ de los Legionarios–, en su lecho de muerte le confesó a un compañero legionario: en su vida había sido víctima de abusos sexuales por el padre Maciel, lo cual le atormentaba enormemente en esos últimos momentos. Y –menudo encargo– le pidió que denunciara su caso; que no quedara impune.

A esta denuncia se unieron otras, también de legionarios y ex legionarios, que armaron un caso en contra de Maciel y de la orden, y lo presentaron ante los tribunales eclesiásticos en El Vaticano. Pero, lejos de justicia y empatía hacia las víctimas, la respuesta institucional fue de rechazo: no hubo juicio, no hubo el seguimiento que el caso merecía. Y cuando acudieron al prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, éste les respondió que el caso no podría ir adelante, pues el padre Maciel era una persona muy cercana al Papa Juan Pablo II.

Fue entonces cuando los agraviados decidieron abrir el caso a la opinión pública. En México el asunto se ventiló públicamente en el canal 40, guiado por Ciro Gómez Leyva, que en forma valiente dio voz a los denunciantes –y digo valiente, porque eso provocó que grupos católicos retrógradas ejercieran su poder en contra del canal 40, dando paso a bloqueos publicitarios que con el tiempo acabarían por destruir a ese prometedor canal–. Junto con Gómez Leyva y periodistas de su grupo, otros que desde entonces han abordado el tema han sido Carmen Aristegui y Javier Solórzano, también exponiéndose a odios y revanchas de esos grupos de poder.

Las revelaciones fueron brutales: por décadas, Maciel abusó de docenas de seminaristas en forma sistemática, y ejerció el terror en contra de cualquier intento de denuncia o rebelión, para lo cual contó siempre con la complicidad de altos jerarcas de la orden.

Para cualquiera con sentido común, estas denuncias hechas por las víctimas, hombres ya viejos que pusieron en juego su honra y su vida entera ­–muchos tuvieron que renunciar al sacerdocio, lo cual significa dejar atrás aquello a lo que dedicaron sus años y su vida­–, no podían ser sino ciertas. Pero para los Legionarios y para las personas afiliadas a sus distintos grupos de labor conocidos como el ‘Regnum Christi’, no eran sino inventos para desacreditar al santo Maciel. Maldita Legión, maldito Regnum…

Y al Papa Juan Pablo II, esa ensordecedora avalancha de acusaciones no le mereció mayor atención. A lo más que llegó fue a prescindir de Maciel en sus viajes a México (porque en su primer viaje, en 1979, Maciel figuró casi como el anfitrión al aparecer en la escalinata como uno de los principales personajes de la comitiva).

Juan Pablo II y Marcial Maciel. Encubrimiento

Pero los tiempos se llegaron: Juan Pablo II murió en abril de 2005, y su sucesor fue nada menos que Joseph Ratzinger, aquel prefecto de la Doctrina de la Fe que había negado la atención al caso Maciel aduciendo las preferencias el entonces papa.

Fue muy reconfortante ver que el nuevo papa sí atendió el asunto y actuó con la decencia que su predecesor simplemente nunca mostró: un año después de haber asumido el papado, Benedicto XVI le ordenó a Maciel que se retirara de la vida pública, y que no volviera a ejercer sus actividades sacerdotales públicamente.

Benedicto XVI. Él sí se atrevió.

Muchos lo vieron como una medida tibia; pero en el fondo se trató de un tremendo golpe: obviamente, el proyecto de Maciel y de la Legión completa era iniciar un proceso de beatificación en el momento mismo en que ese degenerado se muriera. Pero el sólo hecho de que Benedicto XVI lo hubiera enviado al retiro, era una prueba inequívoca de que el Papa daba credibilidad a las versiones de sus abusos, y con eso quedaba cerrada para siempre la más mínima posibilidad de una eventual canonización.

Maciel se murió en 2008, y al menos se supo humillado y objeto del repudio generalizado.

Pero las acusaciones no cesaron: con el tiempo se siguió insistiendo acerca de sus abusos y de los encubrimientos por parte de la orden. También se supo que Maciel tenía mujeres e hijos (que, a la luz de lo visto, ya no se veía como algo pecaminoso –aunque sí bastante hipócrita); e incluso se demostró que alguna de sus publicaciones no era sino un plagio de una obra escrita años antes por un tercero.

Y la gota que derramó el vaso se dio a principios del 2010: sus propios hijos denunciaron públicamente que Maciel, su padre, ¡también había abusado sexualmente de ellos, de sus propios hijos!

Ante tal escándalo, la farsa ya no pudo sostenerse más. La orden de los Legionarios de Cristo por fin reconoció públicamente los crímenes y pecados de Marcial Maciel (aunque, siempre mentirosos, insistiendo que ellos no lo sabían), y repudió su figura. Y, mostrando por fin sensibilidad y un poco de sensatez frente a lo innegable, Álvaro Corcuera, el sucesor de Maciel, ha dicho que hablará personalmente con las víctimas de sus abusos.

Marcial Maciel me parece una de las personas más putrefactas y deleznables en las que puedo pensar. La Legión, encubridora institucional de sus actos horrendos, me merece similares calificativos. Y al Regnum Christi y personas afines, también les destino parte de mi desprecio y mis reclamos por ejercer su vocación de Satanás con un crucifijo en la mano.

Él ya está muerto. Y la Legión, un poco.

Quienes trabajaron con Maciel son inevitablemente co-responsables de sus crímenes y de sus inmoralidades. Creo que los Legionarios de Cristo, si quieren tener algo de credibilidad y autoridad moral, tendrían que hacer un relevo generacional drástico: traer gente nueva al timón, y al grupo de Maciel invitarlos, como en su momento hizo el Papa Benedicto XVI, a que se retiren a funciones menores, para ver si así pueden expiar las culpas de su conciencia (y, considerando que alguien de quien se ha abusado es un abusador en potencia, de paso se reduciría el riesgo de que estos patrones se sigan repitiendo contra los ingenuos que crean que la Legión de Cristo es un lugar adecuado para entrar al sacerdocio bajo los principios que Jesús de Nazareth hace 20 siglos predicó).

martes, 30 de marzo de 2010

Seguimiento a los precios al consumidor: 2010-mar

Para ver la versión más reciente de este seguimiento (sep. 2015), da clic aquí.

Después de haber presentado los datos de enero y febrero, sigo adelante con el seguimiento mensual de los precios en las principales cadenas de supermercados de México. En los meses anteriores incluí la Comercial Mexicana, Wal-Mart y Soriana; y a partir de ahora, por petición de alguna lectora de este blog, también estaré incluyendo a Chedraui.La canasta de productos sigue intacta tanto en los productos incluidos, como en los volúmenes de consumo para cada producto.

Antes de presentar los datos, quiero hacer una aclaración acerca de la metodología que estoy siguiendo:

Las presentaciones no siempre son iguales. La canasta que definí para este ejercicio, considera una presentación determinada para cada uno de los productos incluidos, pero resulta que no siempre está la misma presentación; si es el caso, lo que estoy haciendo es una regla de tres para ajustar el precio donde la presentación es distinta. Es el caso de los Corn Flakes de Kellogs, que en Wal-Mart este mes vienen en un empaque de 740 gramos, a un precio de $33 pesos: como la canasta considera el empaque normal de 660 gramos, tomé el precio, lo dividí entre 740 y lo multipliqué por 660, y ese es el que estoy presentando.

Dicho lo anterior, a continuación presento la tabla de precios para este mes:



La versión gráfica de los precios queda así:


(Precios tomados el 27 y el 30 de marzo en la Mega Comercial Mexicana de Pilares; Wal-Mart Félix Cuevas, Soriana de Eugenia y Chedraui Universidad)

Y, aterrizado en el valor de una compra real, seguimos usando la misma canasta de consumo:

Cantidad en la canasta
Jitomate 1 kg
Cebolla 600 g
Naranja 2 kg
Tortillas 2 kg
Leche Alpura 2000 semi 5 l
Queso panela Lala (400 g) 1 paquete
Pierna y muslo de pollo 1.5 kg
Frijol negro Verde Valle (1 kg) 1 paquete
Aceite 1-2-3 (1 lt) 1 botella
Corn flakes de Kellogs (660 g) 1 paquete
Pan Bimbo blanco grande 1 paquete
Arroz SOS (1 kg) 1 paquete
Pepsi (2 lt) 2 botellas
Jabón neutro Grisi (200 g.)
1 jabón

La evolución de precios de dicha canasta queda de la siguiente manera:


En esta ocasión los precios aumentaron en las tres cadenas (para Chedraui es la primera vez). Wal-Mart tiene un salto más visible, básicamente por tener el pollo a un precio más elevado; fuera de eso, en el resto de los precios tenemos un nivel bastante cercano entre las cuatro cadenas consideradas.

Los siguientes meses seguiremos con el análisis de tendencias y peculiaridades de los precios que vayamos encontrando.

miércoles, 24 de marzo de 2010

Bicentenario: presencia de Hidalgo en el DF

Este año de Bicentenario de la Independencia (y de centenario, en lo que a la Revolución se refiere) es, en buena medida, un año de personajes.

Hidalgo, Morelos, junto con los demás "héroes que nos dieron patria" y los correspondientes personajes de la Revolución Mexicana, son motivo de análisis y revisiones en un sinnúmero de publicaciones, mesas redondas y programas. (En este sentido, destaca la excelente serie 'Discutamos México' que el gobierno federal atinadamente ha organizado con la participación de numerosos expertos, y que se puede encontrar tanto en radio como en televisión, con contenidos serios y que en lo personal me han parecido bastante valientes en cuanto a que no se quedan con las versiones conocidas de la Historia sino que muchas veces ponen en entredicho la visión oficial y los lugares comunes que se suele manejar alrededor de estos personajes y sus acciones.)
A mí, por mi parte, me parece interesante y divertido observar la presencia que estos distintos héroes y personajes han ganado en los espacios públicos y en el mapa de nuestra ciudad. Trataré de darle a cada uno su revisión; y -no podría ser de otra forma- empezaré ni más ni menos que con el Padre de la Patria, Miguel Hidalgo. Veamos:

Calles. Por supuesto que hay docenas de calles y avenidas llamadas Miguel Hidalgo; pero La Avenida Hidalgo, así con mayúsculas y como referencia de todos conocida, en forma inesperada es una calle de importancia secundaria. Y no es que esté en un lugar de poca monta -se encuentra en pleno centro de la ciudad, en el costado norte de la Alameda Central-; el probema es que le tocó la mala suerte de que el desarrollo turístico y comercial se dio más bien en la acera sur de la Alameda, y la Avenida Hidalgo quedó un poco relegada en cuanto a tráfico de automóviles y personas. Aunque eso no quita que ahí se encuentre uno de los museos más interesantes de la capital -el museo Franz Mayer-, así como una oficina importante de la Secretaría de Hacienda y el Hotel Cortés.

El resto de las calles de dicho nombre son en realidad de poca monta. Tal vez sea destacada la calle Hidalgo en Coyoacán, y no tanto porque ahí sucedan cosas importantes, sino porque desemboca en la plaza central de dicha delegación, uno de los puntos más agradables de la ciudad.

Pero de ninguna manera vaya a pensarse que al Cura Hidalgo se le ha desdeñado en la nomenclatura urbana: en el índice de la Guía Roji, probablemente haya más de 100 calles que llevan su nombre en la Ciudad de México y municipios aledaños.

Colonias. Aunque la lista de colonias Hidalgo o Miguel Hidalgo también es amplia, en general no son de las que todo el mundo ubica. La más conocida puede ser la que se encuentra en la Delegación Tlalpan, 'arriba' de Insurgentes Sur a la altura de la estación Corregidora del metrobús y atrás del mercado de muebles (junto al Bosque de Tlalpan).

Delegación. La Delegación Miguel Hidalgo se encuentra en el poniente de la ciudad, y es una de las más favorecidas en cuanto a colonias de buen nivel (las Lomas de Chapultepec, Polanco, Anzures, son algunas de las que ahí se encuentran). El Bosque de Chapultepec en su totalidad está dentro de dicha delegación, así como una parte importante del Paseo de la Reforma y también una sección del Periférico.

Monumentos. La principal estatua de Miguel Hidalgo se encuentra, adecuadamente, al pie de la Columna de la Independencia. Hay otras en Insurgentes Sur y San Fernando -precisamente afuera del metrobús Corregidora, es decir frente a la colonia que habíamos mencionado-; en el Parque de la Bola, en la Colonia San José Insurgentes a espaldas del Teatro Insurgentes; y en el centro de Coyoacán.

El Padre de la Patria en el centro de Coyoacán

Otros. En la Delegación Coyoacán, la plaza frente al edificio delegacional se llama Plaza Hidalgo; la red del metro tiene una estación Hidalgo -precisamente en la Avenida Hidalgo-; y en la colonia De los Doctores se encuentra el muy famoso Mercado Hidalgo, especializado en artículos de plomería y ferretería.

Como se ve, el señor Miguel Hidalgo y Costilla sí ha sido bien tratado en esta ciudad, en lo que a monumentos y recordatorios se refiere. En breve hablaré sobre otros próceres.

miércoles, 10 de marzo de 2010

Seguimiento a los precios al consumidor: 2010-feb

Para ver la versión más reciente de este seguimiento (sep. 2015), da clic aquí.

En enero me comprometí a hacer un seguimiento mensual de los precios en las tres principales cadenas de supermercados de México. Y aunque en febrero sí me ocupé de tomar los precios de la canasta que definí para ello, no me había abierto tiempo para publicarlos.

Al igual que el mes pasado, publicaré ahora los precios que cada cadena tiene para cada producto, esto tanto en forma de tabla...

...como en gráfica:


(Precios tomados el 14 y 15 de febrero en la Mega Comercial Mexicana de Pilares; Wal-Mart de Félix Cuevas, y Soriana de Eugenia)

Pero creo que un ejercicio así es mucho más interesante si se aterriza en el valor de una compra real, y no tanto en el precio unitario de cada producto.

Así, la canasta de productos la convertiré en una canasta de consumo. Dicha canasta la diseñé en forma completamente arbitraria, tratando simular lo que una familia compraría para una semana. Quedaría pues así:


Cantidad en la canasta
Jitomate 1 kg
Cebolla 600 g
Naranja 2 kg
Tortillas 2 kg
Leche Alpura 2000 semi 5 l
Queso panela Lala (400 g) 1 paquete
Pierna y muslo de pollo 1.5 kg
Frijol negro Verde Valle (1 kg) 1 paquete
Aceite 1-2-3 (1 lt) 1 botella
Corn flakes de Kellogs (660 g) 1 paquete
Pan Bimbo blanco grande 1 paquete
Arroz SOS (1 kg) 1 paquete
Pepsi (2 lt) 2 botellas
Jabón neutro Grisi 1 jabón

Una vez definidos dichos consumos, ahora sí sabemos cuánto pagaría una familia para hacer esa sencilla compra, en cada uno de los supermercados considerados. La gráfica a continuación presenta el costo para enero y para febrero:


Como podemos ver, los precios bajaron ligeramente en Wal-Mart y la Comercial Mexicana, mientras que en Soriana tuvieron un cierto aumento.

A medida que pasen los meses, esta gráfica tendrá más sentido, y al mismo tiempo podremos hacer análisis sobre los datos que este ejercicio nos vaya revelando.

sábado, 27 de febrero de 2010

Seguimos sin aprender a actuar frente a las emergencias

Hace algunos años, un popularísimo locutor de radio llamado Luis Gerardo Salas -fundador, cerebro y corazón de ese icono radiófónico llamado Rock 101- estaba en una transmisión especial desde alguna estación de radio en España. Y le preguntó a su colega de allá:

- ¿Qué percepción tienes de México?
- Al pensar en México pensamos en alguna tragedia o alguna emergencia; son las noticias que suelen llegar de allá

Y no es raro que esa haya sido su respuesta. Eran los años 80: antes de la hiper-inter-comunicación de Internet, y aún frescos los recuerdos del terremoto del 85, las explosiones de San Juanico, etc.

México, en efecto, ha sido un país muy marcado por las tragedias. Después de esos sucesos, hemos tenido más terremotos, algunos huracanes tremendos, increíbles inundaciones... Uno diría que a estas alturas ya tendríamos que haber desarrollado una cultura nacional de prevención de desastres -y de la mano de ello, y más importante aún, protocolos de respuesta y protección ante los mismos.

Pero está claro que no es así.

Escribo esto unas horas después de que Chile registró un tremendo terremoto, de 8.8 grados Richter, lo cual a su vez creó una alerta de maremoto para todos los países con costa en el Océano Pacífico.

Me parece que la alerta sí se dio entre la población -casualmente estoy en Acapulco, y mucha gente estaba tratando de entender e informarse acerca de los riesgos y qué hacer-. Pero la respuesta por parte tanto del gobierno como de los medios de información fue, esperable y tristemente, más bien mediocre.

Ahora me queda claro que el 'maremoto' empezó a llegar a México antes de las 10 de la mañana; pero en el momento de mayor miedo, alrededor de las 12 del día, en ningún lugar de Internet me encontré con una información tan sencilla como decir: "El peligro ya pasó".

La Secretaría de Gobernación, por ejemplo, a esa hora publicó un comunicado confuso y poco informativo, redactado en pospretérito, que no ayudaba más que a incrementar la incertidumbre.

El boletín de Segob. Confuso y burocrático.

Y los medios tampoco hicieron su tarea. En lo que me tocó de tele, y en las ediciones de Internet, no encontré nada que fuera ilustrativo y útil en cuanto a lo que a la gente en realidad le interesa: ¿Cuáles son los riesgos? ¿Qué debemos hacer?

Claramente, no hemos aprendido la lección. Lo cual es una lástima, pues en los años que vienen seguramente habrá riesgos y amenazas ante los cuales mucho nos valdría estar preparados.

miércoles, 17 de febrero de 2010

¡ Ya llegó el año del Bicentenario !

Este año de Bicentenario, el 2010, yo lo venía esperando hace mucho tiempo -prácticamente desde siempre:

Empecé a pensar en el asunto allá por 1976 (tenía 12 años), cuando en Estados Unidos celebraron su bicentenario, y siempre tuve la expectativa de que llegado nuestro momento tendríamos un año de fiesta y orgullo nacional. Pero en estos 34 años la realidad de México ha cambiado mucho, y el sentido del esperado festejo es muy distinto de lo que había yo imaginado.

Muy a mi pesar, esa fiesta y sobre todo ese orgullo nacional que yo esperaba serían la marca de una fecha tan significativa, en buena medida no están presentes al menos a siete meses de la fecha del bicentenario.

Tengo mis teorías sobre los qués y los porqués de estas pérdidas de orgullo nacional. Y supongo que más adelante trataré de compartirlas, y sobre todo trataré de compartir mis ideas acerca de cómo podríamos revertir los retrocesos en la materia.

La bandera mexicana. Démosle color este año.

Pero más allá de análisis y reflexiones serias, ahora sólo quiero compartir la postura que me ha invadido para este bicentenario: hagamos el 2010 un año especial, no sólo de fiesta, sino de orgullo y reencuentro nacional.

Para que, llegado el momento, podamos gritar muy a gusto "¡Viva México!"

De verdad: eso nos hará mucho bien a todos.

sábado, 6 de febrero de 2010

TV Azteca, fábrica de imbéciles

Leo en La Jornada un artículo firmado por Juan Arturo Brennan, respetadísimo analista y crítico músical, donde se lamenta de que la Medalla Mozart haya sido entregada, a la par de algunos músicos que en verdad lo merecen, a Ricardo Salinas Pliego, el dueño de Televisión Azteca.

Me siento obligado a reproducir lo que Brennan ahí expresa:

"Para nadie es un secreto que Televisión Azteca (igual que su competidora, Televisa, que es el mismo estiércol pero más añejo y con mayor poder para corromper) es responsable fundamental del hecho de que nos estamos convirtiendo en una nación de imbéciles."

De la primera a la última letra, suscribo dicha afirmación. Y, si me lo permiten, la extiendo a muchos otros medios de comunicación.

El país se nos deshace en las manos, y los medios no asumen la responsabilidad que al respecto tienen.