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domingo, 6 de junio de 2010

Mexico 2 - Italia 1: Un gol para recordarse

Ya se ha dicho mucho acerca de la victoria de México sobre Italia.

Pero hay un detalle al que no se le ha prestado la atención que se merece: la forma en que México tejió la jugada que se convirtió en el segundo gol. Fueron como 20 toques con los italianos correteando la pelota, antes de que Cuauhtémoc Blanco diera el pase finísimo -media vuelta, de primer toque, y con precisión exacta- que puso al Venado Medina en clara posición de gol.

Vean el video: cuenten los toques, y disfruten el pase de Blanco (oles incluidos)...


20 toques y un gol. ¿Buen augurio para Sudáfrica?

Y si no se ha subrayado lo notable de ese minuto de baile, menos se ha hablado de un antecedente que inevitablemente tendríamos que recordar: otro gol que México le anotó a Italia, en el Mundial de Corea-Japón. Fue una preparación más interesante aún (en esa ocasión, se paseó el balón también durante un minuto, intentando primero por derecha y luego por izquiera), y el gol fue en verdad impresionante.

¿Quién dio el pase en esa ocasión? Cuauhtémoc Blanco, ¡cómo de que no! (También aparecen Gerardo Torrado y Rafael Márquez, y se menciona a Manuel Vidrio, hoy asistente técnico de Javier Aguirre)

Cuenten los pases, y disfruten el recuerdo:


Otro gol bien trabajado, y mejor logrado. También se puede en un Mundial.

miércoles, 17 de febrero de 2010

¡ Ya llegó el año del Bicentenario !

Este año de Bicentenario, el 2010, yo lo venía esperando hace mucho tiempo -prácticamente desde siempre:

Empecé a pensar en el asunto allá por 1976 (tenía 12 años), cuando en Estados Unidos celebraron su bicentenario, y siempre tuve la expectativa de que llegado nuestro momento tendríamos un año de fiesta y orgullo nacional. Pero en estos 34 años la realidad de México ha cambiado mucho, y el sentido del esperado festejo es muy distinto de lo que había yo imaginado.

Muy a mi pesar, esa fiesta y sobre todo ese orgullo nacional que yo esperaba serían la marca de una fecha tan significativa, en buena medida no están presentes al menos a siete meses de la fecha del bicentenario.

Tengo mis teorías sobre los qués y los porqués de estas pérdidas de orgullo nacional. Y supongo que más adelante trataré de compartirlas, y sobre todo trataré de compartir mis ideas acerca de cómo podríamos revertir los retrocesos en la materia.

La bandera mexicana. Démosle color este año.

Pero más allá de análisis y reflexiones serias, ahora sólo quiero compartir la postura que me ha invadido para este bicentenario: hagamos el 2010 un año especial, no sólo de fiesta, sino de orgullo y reencuentro nacional.

Para que, llegado el momento, podamos gritar muy a gusto "¡Viva México!"

De verdad: eso nos hará mucho bien a todos.

domingo, 10 de mayo de 2009

Reprobados en libertad de prensa

(English version, here)

Mi amigo Carlos me mostró amablemente un estudio publicado por la organización 'Freedom House', el cual hace una clasificación de todos los países del mundo, de acuerdo con la libertad de prensa que cada uno presenta.

El estudio es más o menos así: hay 23 preguntas clasificadas en tres categorías -entorno legal, político y económico-, las cuales abordan diversos factores que pueden afectar la libertad de prensa. Un ejemplo de pregunta legal es "¿Hay leyes que restrinjan el trabajo de los periodistas, y se ejercen dichas leyes?; una política: "¿Los periodistas o medios son sujetos de intimidación extralegal o violencia física por las autoridades del Estado o cualquier otro actor?"; y una económica: "¿El Estado u otros actores tratan de controlar a los medios con sus inserciones publicitarias o subsidios?".

Las respuestas tienen un valor que puede ir de 0 a 3 ó incluso hasta 6 puntos negativos (en cada pregunta varía). Mientras más "negativa" es la respuesta -en términos de describir un entorno que restringe la libertad-, más alto es su puntaje; y la suma de esos puntos determinará qué tan libre es el país.

Los países que suman de 0 a 30 puntos, se clasifican como "Libres"; si tienen de 31 a 60 son "Parcialmente libres"; y si tienen de 61 a 100 son "No libres".

Explicado lo anterior, veamos cómo queda la parte alta de la tabla:


Como se puede ver, el país con más libertad de prensa es Islandia, seguido de Finlandia, Noruega, Dinamarca y Suecia (sí: son precisamente todos los países escandinavos). A continuación viene una serie de países europeos, y en el lugar #15 aparece el primer país de América, que sorprendentemente es Jamaica (¿quién diría que esta modesta isla tienen mayor libertad de prensa que nadie en el Continente), y no es sino hasta el #24 que aparece Estados Unidos.

El país de lengua española con menor puntaje negativo es Costa Rica (19 puntos, #27); luego vienen España (24, #49), Uruguay (26, #53) y Chile (29, #63).

A estas alturas ya estás preguntándote: ¿ Y México ???

Tengo muy malas noticias: México es de los países latinoamericanos con menos libertad de prensa -al menos bajo los criterios de esta organización especializada-. Con 55 puntos, estamos en el lugar #30 del continente (#115 mundial), y debajo de nosotros sólo están Colombia (59 puntos), Paraguay (59), Guatemala (60), Venezuela (73) y Cuba (94).


Debo ser sincero y aceptar que me sorprende enormemente este resultado. Después de los tiempos de la censura priísta, en verdad me he negado a aceptar las afirmaciones de que en México no hay libertad de prensa.

Pero este ejercicio me obliga a replantearme tal convicción, y en ese sentido tengo un par de reflexiones: En cierto modo sigo pensando que mi percepción de que no hay una censura activa en México es correcta; sin embargo, ahora caigo en cuenta que eso es cierto en el entorno donde yo vivo -medios de la capital del país, de circulación nacional-, no así en la prensa de provincia. Los periodistas que desempeñan su labor en medios regionales, obviamente tienen mucho más presión por parte de los poderes locales, y están muy lejos de poder vivir las libertades que la prensa nacional mal que bien disfruta.

Y hay otro factor, importantísimo: la delincuencia organizada, sobre todo el narcotráfico. Decir que muchos medios regionales están bajo presión del narco, es prácticamente un eufemismo; la cosa es mucho más que una presión, pues va desde las amenazas y agresiones físicas de todo tipo, hasta asesinatos a los periodistas que meten demasiado las narices a donde no se les llama.

Recuerdo una conversación que Carmen Aristegui tuvo hace algunos años -antes de la actual violencia enloquecida-, con el editor de un diario en el norte del país: el hombre reconoció que su periódico había hecho un acuerdo con los demás medios de su ciudad, para prácticamente no abordar los temas del narcotráfico, esto debido a las innumerables amenazas y agresiones que habían recibido.

Así, cada vez que veas que El Universal, La Jornada, Excelsior, Reforma y demás diarios de la capital muestran una actitud de denuncia y confrontan con valentía a los poderes, debes recordar que es en buena medida una situación de excepción: los medios mexicanos, en general, están amedrentados por poderes económicos y políticos que muy eficazmente nos mantienen como uno de los países con menor libertad de prensa en el continente americano.

Por cierto, si te interesa, aquí puedes conocer Freedom House, y aquí están los resultados del estudio de libertad de prensa 2009.

viernes, 1 de mayo de 2009

Maldito abril

Si de por sí cada abril tiende a ser especial por ser casi siempre el mes de la semana santa, en este año terrible la cosa se exacerbó por razones ya bien conocidas: la crisis económica, con sus secuelas en el ánimo, el bolsillo y las costumbres, y la famosa influenza antes porcina, y hoy "humana AH1N1".

Para los negocios -y la economía en su conjunto-, abril suele ser un mes lento, ya que la semana santa paraliza muchas actividades y eso repercute en los resultados del mes. Pero ahora la cosa fue mucho más allá, y nos queda un sabor de haber sido un mes prácticamente perdido.

Veamos: la semana santa empezó el lunes 6 y terminó el domingo 12; la siguiente semana no fue de plena actividad, pues siguió habiendo vacaciones escolares, y eso se sintió en el ambiente; no fue sino hasta el lunes 20 que todo el mundo estaba reintegrándose plenamente a su actividad cotidiana, y tres días después se nos informó que las escuelas cerrarían por razón de un virus de gran agresividad.

El resto es conocido: Los espectáculos y actividades públicas se cancelaron; luego le tocó el turno a los restaurantes, que obligatoriamente tuvieron que suspender su servicio; ya para entonces la gente había empezado a reducir sus actividades (prácticamente todas las juntas de trabajo fueron canceladas hasta nuevo aviso), y finalmente el gobierno decretó suspensión total de actividades hasta el 5 de mayo.

Como dato elocuente podemos decir que abril tuvo únicamente 7 días de clases.

Así, independientemente de los muertos y la sensación de amenaza, esta epidemia nos está dejando un saldo económico en verdad negativo, y me temo que tardaremos algún tiempo en recuperarnos del golpe.

Definitivamente, abril de 2009 fue un mes muy raro.

lunes, 29 de diciembre de 2008

Un par de reflexiones iniciales

Llevaba mucho tiempo pensando en abrir este espacio; pero no lo había hecho por la sencilla razón de que no quiero sumarme al ejército de personas que abren un blog para escribir un par de veces y nunca más volverlo a hacer.

Es decir, el solo hecho de decidirme a echarlo andar es una declaración de que no pienso abandonarlo. Pero al mismo tiempo que me propongo mantenerlo con vida, debo reconocer que veo poco probable alimentarlo intensamente: regresaré de vez en cuando, no prometo más.

Una pregunta obligada: ¿por qué abrí este blog?

Al igual que tantas otras personas en mi ciudad, México; mi país, México, y el mundo en general, estoy preocupado por cosas que veo en muchos ámbitos de la sociedad; y obviamente estoy lleno de ideas y opiniones al respecto. Este blog no es otra cosa más que un intento por hacer oír mi voz más allá de sobremesas y demás espacios donde amigos y sobre todo familiares con frecuencia han tenido que soportar mis largos -¡perdón!- y muchas veces amargos -doblemente, ¡perdón!- monólogos y peroratas. Es un mensaje en una botella. (Lo que no sé, es si las botellas lanzadas en estos espacios en algún momento llegan a manos interesadas; supongo que pronto empezaré a darme una idea al respecto).

Por último, y antes de empezar a escribir acerca de cualquier tema concreto, quiero dejar clarísimo que una preocupación principal mía, y un motivador central en mi actual forma de pensar -y, por tanto, creo, para gran parte de lo que habré de escribir en este espacio-, es una cuestión muy sencilla pero muy profunda a la vez:

Los grandes problemas de México tienen que ver con la falta de cumplimiento de leyes y reglas. No importa de qué tema se trate: sea un problema gigantesco como el narcotráfico y los cientos de muertes que van asociadas a dicho mal; el exceso de tráfico en la Ciudad de México; la basura en alguna calle; un niño copiando en un examen, la deforestación de la Selva Lacandona, los taxis sin placas... Uno a uno, todos esos problemas no son sino manifestación y consecuencia del no-cumplimiento de las leyes y las normas que teóricamente deberían asegurar nuestra convivencia.

Y en tal sentido, soy un convencido de que todo nuestro universo de problemas: desde el comercio informal afuera de una estación del metro, hasta los secuestros y los decapitados en Sinaloa, pasando por los vecinos que nos molestan sin que podamos defendernos, todo eso forma parte de un único 'continuo' llamado falta de voluntad para respetar y hacer respetar las normas.

Así, mi silogismo es muy sencillo: si queremos un país que funcione, tenemos que arreglar todo ese continuo. Mientras sigamos dando vueltas prohibidas, dando "mordidas" (sobornos) y buscando maneras de eludir cualquier pequeña norma que nos incomode, tendremos que convivir con temas más serios como el secuestro y el narcotráfico.

Y es que es absurdo por un lado 'pendejear' al policía que nos quiere levantar una multa, y, al mismo tiempo, esperar que ese mismo policía se juegue la vida para proteger nuestra familia y nuestro patrimonio. Simplemente no se puede.