Hace unos días enumeré 10 acciones que recomiendo para ahorrar agua en el hogar.
Ahora trataré de hacer una valoración objetiva respecto a qué tanto "sacrificio" implica cada una de ellas, esto con el fin de evaluar qué tan viables son de realizar para una persona cualquiera.
Tratándose de un asunto tan importante como es el cuidado del agua tan importante, pienso que la gente tendría que estar dispuesta a hacer verdaderos sacrificios en la materia. Pero en el caso de las 10 acciones que propongo, prácticamente ninguna involucra un sacrificio; si acaso, algún esfuerzo o bien reducir algún lujo o comodidad a la que estemos acostumbrados. Veamos:
1. Instalar regaderas ahorradoras
- Tiempo: Mínimo (comprar la regadera, e instalarla)
- Dinero: Muy reducido (alrededor de $200 pesos por un kit ahorrador en Bodega Aurrerá o Soriana, que incluye ahorradores para WC y fregadero de cocina).
- Esfuerzo: Mínimo (comprar e instalar)
2. Mientras el agua de la regadera se calienta, juntarla en una cubeta para trapear o para echarla en la lavadora de ropa y usarla en la siguiente lavada
- Tiempo: Nulo
- Dinero: Nulo
- Esfuerzo: Ínfimo
3. Cerrar el agua de la llave mientras te enjabonas, afeitas, etc.
- Tiempo: Cero
- Dinero: Cero
- Esfuerzo: Ínfimo (aguantarte las ganas de recibir el chorro)
4. Instalar ahorradores en la llave del fregadero
- Tiempo: Ínfimo
- Dinero: Muy reducido (forma parte del juego ahorrador en Soriana o la Bodega Aurrerá)
- Esfuerzo: Ínfimo
5. Enjabonar todos los trastes primero, y después enjuagarlos, para que el agua vaya cayendo en los que están abajo
- Tiempo: Cero
- Dinero: Cero
- Esfuerzo: Cero
6. Algún sistema para reducción del consumo de agua en el WC
- Tiempo: Ínfimo
- Dinero: Ínfimo (también viene incluido en el ahorrador que venden en la Bodega Aurrerá y en Soriana)
- Esfuerzo: Ínfimo
7. Detectar y eliminar fugas del tanque del WC por el 'sapo'
- Tiempo: Para detectar, ínfimo; para corregir, reducido (traer un plomero)
- Dinero: Para detectar, ínfimo (el juego de $199 que venden en la Bodega Aurrerá tiene un sistema detector); para corregir, reducido (el sapo cuesta $10 pesos, el plomero cobra $100)
- Esfuerzo: Para detectar, ínfimo; para corregir, mínimo.
8. Regar el jardín por las tardes, después de que el sol bajó
- Tiempo: Cero (incluso ahorras tiempo, pues necesitas echar menos agua)
- Dinero: Cero
- Esfuerzo: Cero
9. Lavar el auto con una cubeta
- Tiempo: Cero
- Dinero: Cero
- Esfuerzo: Ínfimo
10. Lavar la ropa con un ciclo ahorrador, y no usar la lavadora con poca ropa
- Tiempo: Cero
- Dinero: Cero (de hecho, ahorrarás luz)
- Esfuerzo: Cero
En resumen, diría yo que para lograr un ahorro de agua significativo no es necesario hacer ningún tipo de sacrificio. Lo que se requiere es un simple cambio de actitud; una vez que vayas asumiendo estas acciones, no sólo te darás cuenta de que no te cuesta nada, sino que descubrirás una recompensa inesperada, que es la satisfacción de descubrir que estás haciendo algo bastante benéfico y decente, y eso en sí solo es dignificante para ti y para tu familia.
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viernes, 1 de enero de 2010
martes, 29 de diciembre de 2009
Acciones para ahorrar agua en la Ciudad de México
Había mencionado cómo la escasez de agua se ha convertido en una problema de auténtica urgencia en la Ciudad de México.
Zonas muy extensas viven en un permanente estado de precariedad, y cada vez son más las colonias que se suman -algunas en forma constante, otras de manera esporádica- a dicho problema de escasez.
Sea cual sea la situación que cada uno de nosotros presente en la materia, es un hecho que todos tenemos una responsabilidad en materia de ahorro de agua: el asunto nos atañe si no porque nos llega directamente, sí por ser un asunto de seguridad nacional. No tener agua, inevitablemente nos pondrá en una situación de angustia personal y confrontación social.
Así las cosas, mencionaré 10 acciones que cada uno de nosotros puede poner en marcha para ahorrar agua en nuestras vidas cotidianas (entre paréntesis, una estimación razonable del número de litros que una familia de cuatro personas podría ahorrar cada semana con la acción indicada):
AL BAÑARNOS
1. Instalar regaderas ahorradoras (560)
2. Mientras el agua de la regadera se calienta, juntarla en una cubeta para trapear o para echarla en la lavadora de ropa y usarla en la siguiente lavada (200)
3. Cerrar el agua de la llave mientras te enjabonas, afeitas, etc. (420)
AL LAVAR TRASTES
4. Instalar ahorradores en la llave del fregadero (360)
5. Enjabonarlos todos primero, y después enjuagarlos, para que el agua vaya cayendo en los que están abajo (40).
EN EL EXCUSADO
6. Algún sistema para reducción del consumo (450)
7. Detectar y eliminar fugas del tanque del WC por el 'sapo' (160)
EN OTRAS ACCIONES DE LA CASA
8. Regar el jardín por las tardes, después de que el sol bajó (70)
9. Lavar el auto con una cubeta (100)
10. Lavar la ropa con un ciclo ahorrador, y no usar la lavadora con poca ropa (100)
Estas 10 acciones tendrían un impacto muy significativo: una familia de 4 personas podría ahorrar en el orden de 1,500 a 2,250 litros por semana (dependiendo de si tiene jardín y coche, y si tenía fugas en el WC). Esto es de 6,000 a 9,000 litros mensuales, lo cual equivale a UNA PIPA POR FAMILIA al mes.
Y si el impacto a escala familiar es importante, a nivel comunitario sería en verdad gigantesco. Pensemos en un edificio de 20 departamentos: un cambio de costumbres así, significaría ahorros en el orden de ¡ 150,000 litros mensuales !
En verdad, adoptemos poco a poco estas prácticas; ayudemos a que otros lo hagan, y estaremos haciendo un beneficio enorme a la ciudad, al país, y a nuestro bolsillo...
Y, como veremos más adelante, es en verdad muy sencillo llevar a cabo estas acciones.
Zonas muy extensas viven en un permanente estado de precariedad, y cada vez son más las colonias que se suman -algunas en forma constante, otras de manera esporádica- a dicho problema de escasez.
Sea cual sea la situación que cada uno de nosotros presente en la materia, es un hecho que todos tenemos una responsabilidad en materia de ahorro de agua: el asunto nos atañe si no porque nos llega directamente, sí por ser un asunto de seguridad nacional. No tener agua, inevitablemente nos pondrá en una situación de angustia personal y confrontación social.
Así las cosas, mencionaré 10 acciones que cada uno de nosotros puede poner en marcha para ahorrar agua en nuestras vidas cotidianas (entre paréntesis, una estimación razonable del número de litros que una familia de cuatro personas podría ahorrar cada semana con la acción indicada):
AL BAÑARNOS
1. Instalar regaderas ahorradoras (560)
2. Mientras el agua de la regadera se calienta, juntarla en una cubeta para trapear o para echarla en la lavadora de ropa y usarla en la siguiente lavada (200)
3. Cerrar el agua de la llave mientras te enjabonas, afeitas, etc. (420)
AL LAVAR TRASTES
4. Instalar ahorradores en la llave del fregadero (360)
5. Enjabonarlos todos primero, y después enjuagarlos, para que el agua vaya cayendo en los que están abajo (40).
EN EL EXCUSADO
6. Algún sistema para reducción del consumo (450)
7. Detectar y eliminar fugas del tanque del WC por el 'sapo' (160)
EN OTRAS ACCIONES DE LA CASA
8. Regar el jardín por las tardes, después de que el sol bajó (70)
9. Lavar el auto con una cubeta (100)
10. Lavar la ropa con un ciclo ahorrador, y no usar la lavadora con poca ropa (100)
Estas 10 acciones tendrían un impacto muy significativo: una familia de 4 personas podría ahorrar en el orden de 1,500 a 2,250 litros por semana (dependiendo de si tiene jardín y coche, y si tenía fugas en el WC). Esto es de 6,000 a 9,000 litros mensuales, lo cual equivale a UNA PIPA POR FAMILIA al mes.
Y si el impacto a escala familiar es importante, a nivel comunitario sería en verdad gigantesco. Pensemos en un edificio de 20 departamentos: un cambio de costumbres así, significaría ahorros en el orden de ¡ 150,000 litros mensuales !
En verdad, adoptemos poco a poco estas prácticas; ayudemos a que otros lo hagan, y estaremos haciendo un beneficio enorme a la ciudad, al país, y a nuestro bolsillo...
Y, como veremos más adelante, es en verdad muy sencillo llevar a cabo estas acciones.
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miércoles, 21 de octubre de 2009
Escasez de agua en la Ciudad de México
Pasada la "influenzamanía", el tema que ha acaparado la atención de la gente en esta ciudad es el de la falta de agua potable.
Desde hace años era obvio que tarde o temprano nos llegaría la hora de la escasez generalizada en la ciudad. Zonas completas, como Iztapalapa, llevan ya lustros viviendo una situación de racionamiento, con suministro unos cuantos días de la semana, y el resto obligados a administrar lo que logren juntar.
Pero en el 2009 la cosa fue distinta: muchísimas colonias, en todas las delegaciones, fueron objeto de recortes y racionamiento. Y zonas residenciales triple A, como Interlomas, se vieron en la situación de no tener agua durante semanas completas.
¿Qué pasó para llegar a esa situación? Simple: el gobierno -federal y local- por fin reconoció lo que muchos sabemos desde hace mucho tiempo: el agua se nos está acabando en el Valle de México. (De hecho, el problema es nacional, pero en la capital, con las decenas de millones de chilangos que aquí vivimos, la cosa es mucho más aparatosa.)
La noticia fue contundente: tenemos agua para 5 meses. Eso fue en agosto.
(Caray, si esa era la situación, ¿no podrían habernos notificado digamos un año antes? -por no decir 15 años-. ¿Por qué se esperaron hasta el último momento para que entendiera toda la gente la gravedad del asunto?)
Afortunadamente a principios de octubre hubo una tremenda racha de aguaceros, y ahora nos han dicho que la cosa no será tan grave. Habrá racionamiento y escasez, sí, pero parece que de algo sirvió tanta lluvia.
¿Qué viene?
¿Hay algo que podamos hacer?
Sí, y mucho. De eso hablaremos más adelante.
Desde hace años era obvio que tarde o temprano nos llegaría la hora de la escasez generalizada en la ciudad. Zonas completas, como Iztapalapa, llevan ya lustros viviendo una situación de racionamiento, con suministro unos cuantos días de la semana, y el resto obligados a administrar lo que logren juntar.
Pero en el 2009 la cosa fue distinta: muchísimas colonias, en todas las delegaciones, fueron objeto de recortes y racionamiento. Y zonas residenciales triple A, como Interlomas, se vieron en la situación de no tener agua durante semanas completas.
¿Qué pasó para llegar a esa situación? Simple: el gobierno -federal y local- por fin reconoció lo que muchos sabemos desde hace mucho tiempo: el agua se nos está acabando en el Valle de México. (De hecho, el problema es nacional, pero en la capital, con las decenas de millones de chilangos que aquí vivimos, la cosa es mucho más aparatosa.)
La noticia fue contundente: tenemos agua para 5 meses. Eso fue en agosto.
(Caray, si esa era la situación, ¿no podrían habernos notificado digamos un año antes? -por no decir 15 años-. ¿Por qué se esperaron hasta el último momento para que entendiera toda la gente la gravedad del asunto?)
Afortunadamente a principios de octubre hubo una tremenda racha de aguaceros, y ahora nos han dicho que la cosa no será tan grave. Habrá racionamiento y escasez, sí, pero parece que de algo sirvió tanta lluvia.
¿Qué viene?
¿Hay algo que podamos hacer?
Sí, y mucho. De eso hablaremos más adelante.
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